La resección o ablación endoscópica de lesiones del intestino delgado es el tratamiento de lesiones focales del intestino delgado (pólipos, tumores, tejido heterotópico, angiodisplasias no hemorrágicas) mediante enteroscopia de balón. Esta técnica combina el diagnóstico y el tratamiento en un único procedimiento, evitando la necesidad de laparotomía o laparoscopia en lesiones seleccionadas.
Las técnicas de resección incluyen la polipectomía con asa de diatermia, la mucosectomía (EMR) y, en centros especializados, la disección de submucosa endoscópica (ESD). Para las lesiones no resecables (angiodisplasias extensas, tejido residual post-resección, lesiones planas de bajo riesgo), se emplea la ablación con plasma de argón (APC) o coagulación bipolar.
La selección de la técnica depende del tamaño, la morfología y la histología presunta de la lesión. Las lesiones con sospecha de malignidad invasiva requieren valoración quirúrgica. La enteroscopia de balón permite el acceso a la mayor parte del intestino delgado tanto por vía oral como por vía cólica.
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La resección o ablación endoscópica de lesiones del intestino delgado es el tratamiento de lesiones focales del intestino delgado (pólipos, tumores, tejido heterotópico, angiodisplasias no hemorrágicas) mediante enteroscopia de balón. Esta técnica combina el diagnóstico y el tratamiento en un único procedimiento, evitando la necesidad de laparotomía o laparoscopia en lesiones seleccionadas.
Las técnicas de resección incluyen la polipectomía con asa de diatermia, la mucosectomía (EMR) y, en centros especializados, la disección de submucosa endoscópica (ESD). Para las lesiones no resecables (angiodisplasias extensas, tejido residual post-resección, lesiones planas de bajo riesgo), se emplea la ablación con plasma de argón (APC) o coagulación bipolar.
La selección de la técnica depende del tamaño, la morfología y la histología presunta de la lesión. Las lesiones con sospecha de malignidad invasiva requieren valoración quirúrgica. La enteroscopia de balón permite el acceso a la mayor parte del intestino delgado tanto por vía oral como por vía cólica.
AYUNO: 8 horas sin sólidos; 4 horas sin líquidos.
ANTICOAGULANTES: Informe todos sus medicamentos; pueden requerir ajuste.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO: Sedación impide conducir 12 horas post-procedimiento.
Informar alergias a medicamentos o anestésicos
Traer estudios previos: cápsula endoscópica, TAC o RMN de abdomen.
En síndrome de Peutz-Jeghers u otras poliposis, traer historial endoscópico completo.
Con el paciente sedado, el enteroscopio avanza progresivamente por el intestino delgado hasta localizar la lesión identificada previamente. El gastroenterólogo evalúa la morfología de la lesión y selecciona la técnica más apropiada: resección con asa (polipectomía o EMR), disección de submucosa (ESD) o ablación con plasma de argón. Se obtiene la muestra para análisis histopatológico cuando se realiza resección. Se documenta el resultado antes de retirar el instrumento.
El médico informa los hallazgos y el resultado técnico al finalizar. Informe disponible el mismo día.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar los resultados de patología en el laboratorio de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control para su entrega e interpretación.
Consulte de urgencia si presenta:
La resección (polipectomía, EMR, ESD) se prefiere cuando la lesión tiene potencial maligno o cuando se necesita análisis histopatológico para tomar decisiones terapéuticas. La ablación con plasma de argón se emplea para lesiones de bajo riesgo, tejido residual post-resección, angiodisplasias o lesiones planas donde la resección completa no es técnicamente posible.
No. Las lesiones grandes, las que muestran infiltración de la pared intestinal en profundidad (sospecha de malignidad), o las que están en localizaciones técnicamente inaccesibles pueden requerir cirugía. La evaluación endoscópica, combinada con la imagen (RMN, TAC), determina qué lesiones son aptas para el abordaje endoscópico.
El síndrome de Peutz-Jeghers es una enfermedad genética que produce múltiples pólipos hamartomatosos en todo el tracto digestivo, incluyendo el intestino delgado. Estos pólipos pueden sangrar, obstruir o sufrir invaginación. La vigilancia y resección endoscópica periódica de los pólipos de mayor tamaño es la estrategia estándar de manejo, evitando la cirugía intestinal repetida.
Después de una resección o ablación, se forma una pequeña úlcera en el sitio tratado que cicatriza en 1-3 semanas. En la mayoría de los casos no produce estenosis ni secuelas. En resecciones extensas, especialmente con ESD, existe un riesgo bajo de estenosis tardía que el médico monitorizará en el seguimiento.
Generalmente se reintroducen 48-72 horas después de una polipectomía o resección de bajo riesgo. Si la resección fue extensa o hubo hemostasia adicional, el médico puede indicar un período de suspensión más prolongado. Nunca suspenda ni reintroduzca los anticoagulantes sin la indicación explícita del gastroenterólogo o del médico que los prescribió.
«Tengo síndrome de Peutz-Jeghers y necesito vigilancia endoscópica periódica. El año pasado el gastroenterólogo me encontró dos pólipos en el intestino delgado y los quitó en la misma enteroscopia. Antes requería cirugía para cada pólipo importante. Ahora el procedimiento es ambulatorio y en pocas horas estoy en casa.»