La resección endoscópica de 11 o más lesiones colorrectales en una o varias sesiones de colonoscopia es el manejo endoscópico de la poliposis colorrectal numerosa. Esta situación se presenta típicamente en pacientes con poliposis adenomatosa familiar atenuada (PAFA), síndrome de poliposis serrada, síndrome de MUTYH o en pacientes con múltiples adenomas esporádicos de acumulación progresiva, que aún no han alcanzado el umbral de indicación quirúrgica.
El manejo endoscópico de la poliposis numerosa requiere una estrategia planificada: dada la imposibilidad de extirpar de forma segura 11 o más lesiones en una sola sesión, generalmente se divide el procedimiento en 2 o 3 sesiones en el mismo ciclo de colonoscopia. El gastroenterólogo prioriza las lesiones de mayor tamaño o con características de mayor riesgo histológico en las primeras sesiones, completando la resección de las lesiones más pequeñas en las siguientes.
El seguimiento endoscópico en estos pacientes es estrecho y regular (generalmente cada 6-12 meses) para controlar el desarrollo de nuevas lesiones y mantener el colon con la menor carga de adenomas posible, retrasando o evitando la necesidad de cirugía (colectomía). Este enfoque requiere el compromiso del paciente con un seguimiento endoscópico intensivo a largo plazo.
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La resección endoscópica de 11 o más lesiones colorrectales en una o varias sesiones de colonoscopia es el manejo endoscópico de la poliposis colorrectal numerosa. Esta situación se presenta típicamente en pacientes con poliposis adenomatosa familiar atenuada (PAFA), síndrome de poliposis serrada, síndrome de MUTYH o en pacientes con múltiples adenomas esporádicos de acumulación progresiva, que aún no han alcanzado el umbral de indicación quirúrgica.
El manejo endoscópico de la poliposis numerosa requiere una estrategia planificada: dada la imposibilidad de extirpar de forma segura 11 o más lesiones en una sola sesión, generalmente se divide el procedimiento en 2 o 3 sesiones en el mismo ciclo de colonoscopia. El gastroenterólogo prioriza las lesiones de mayor tamaño o con características de mayor riesgo histológico en las primeras sesiones, completando la resección de las lesiones más pequeñas en las siguientes.
El seguimiento endoscópico en estos pacientes es estrecho y regular (generalmente cada 6-12 meses) para controlar el desarrollo de nuevas lesiones y mantener el colon con la menor carga de adenomas posible, retrasando o evitando la necesidad de cirugía (colectomía). Este enfoque requiere el compromiso del paciente con un seguimiento endoscópico intensivo a largo plazo.
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DIETA: Baja en residuos 2 días antes (sin frutas, verduras, granos). Solo líquidos claros el día anterior.
PREPARACIÓN LAXANTE: Tomar la solución prescrita exactamente según el esquema indicado.
Suspender hierro oral 5 días antes; anticoagulantes según indicación médica.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO para los procedimientos bajo sedación.
Sesión a sesión, con el paciente bajo sedación, el gastroenterólogo aborda de forma sistemática y priorizada el mayor número posible de lesiones de forma segura. Se documentan la localización y características de cada lesión resecada. Todas las muestras se envían al laboratorio de patología debidamente identificadas. Al finalizar cada sesión, se planifica la siguiente si aún quedan lesiones pendientes.
Al final de cada sesión, se comenta el avance. Informe disponible el mismo día de cada sesión. Los resultados histopatológicos del laboratorio de patología de cada grupo de lesiones estarán listos en 6 a 14 días hábiles.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar los resultados de patología en el laboratorio de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control o seguimiento para su entrega e interpretación.
Consulte de urgencia si presenta:
La cirugía se indica cuando la carga de adenomas supera la capacidad de control endoscópico seguro: típicamente en la poliposis adenomatosa familiar clásica (>100 adenomas), en poliposis con displasia de alto grado en adenomas múltiples simultáneos, o cuando hay adenomas que muestran signos de malignización. El manejo endoscópico como alternativa a la cirugía es apropiado en formas atenuadas (generalmente <100 adenomas) donde la vigilancia y resección endoscópica pueden mantener la carga de lesiones bajo control.
Los pacientes con poliposis genética o múltiple esporádica continúan desarrollando nuevos adenomas con el tiempo. El objetivo del seguimiento cada 6-12 meses no es «curar» la poliposis sino mantenerla bajo control: detectar y eliminar las nuevas lesiones antes de que alcancen el tamaño o las características que aumentan el riesgo de cáncer. Este seguimiento activo puede mantenerse efectivamente durante años o décadas, retrasando indefinidamente la necesidad de cirugía en muchos pacientes.
Las polipectomías repetidas pueden dejar cicatrices en el colon que dificultan futuras resecciones en las mismas zonas (fibrosis submucosa). Sin embargo, los riesgos de la vigilancia endoscópica regular son significativamente menores que los de no tratar los adenomas o de someterse a una colectomía. El gastroenterólogo monitorea los sitios de polipectomías previas y adapta la técnica cuando detecta fibrosis cicatricial que dificulta la resección segura.
Sí, en la mayoría de los casos está indicado. La presencia de múltiples adenomas —especialmente si son más de 10 en pacientes menores de 60 años o en cualquier edad con antecedentes familiares— puede ser la expresión de un síndrome hereditario como la PAF atenuada, el síndrome de MUTYH (herencia autosómica recesiva), la poliposis serrada hereditaria u otros síndromes. El asesoramiento genético también tiene implicaciones para los familiares del paciente.
Sí. Entre las sesiones de polipectomía, el paciente puede hacer vida completamente normal, incluyendo trabajo, ejercicio moderado y alimentación normal. Solo se recomiendan restricciones (evitar AINE, ejercicio intenso) durante los primeros días tras cada sesión. El médico puede indicar continuar la dieta rica en fibra y baja en grasas entre sesiones como parte del manejo integral de la poliposis. El objetivo es que la vigilancia endoscópica sea compatible con una vida activa y normal.
«Me diagnosticaron poliposis adenomatosa atenuada y me dijeron que necesitaba cirugía del colon. Busqué una segunda opinión aquí y el gastroenterólogo me explicó que con mis 25 pólipos de tamaño moderado podíamos manejarlos por endoscopia. Llevamos 3 años con colonoscopias cada 6 meses, quito los que van creciendo y evito la colectomía. Es un compromiso pero ha valido la pena.»