La polipectomía esofágica vía endoscópica es la resección de lesiones polipoides del esófago mediante el endoscopio, sin necesidad de cirugía convencional. Se realiza en el mismo acto de la endoscopia digestiva alta (EGD), utilizando diferentes técnicas según el tamaño y las características del pólipo: lazo de polipectomía con o sin inyección de solución en la submucosa, pinzas calientes, o coagulación con argón plasma.
Los pólipos esofágicos son lesiones poco frecuentes; los más comunes son los pólipos fibrosos del esófago cervical y las lesiones polipoides por papiloma, heterotopia gástrica o lesiones inflamatorias. Aunque la mayoría son benignos, todos los tejidos extirpados se envían al laboratorio de patología para su análisis histológico, lo que permite confirmar su naturaleza y descartar lesiones malignas o premalignas.
El procedimiento se realiza bajo sedación supervisada por un anestesiólogo. La extirpación endoscópica evita al paciente una cirugía, con sus riesgos y recuperación asociados, y permite obtener el diagnóstico histológico definitivo de la lesión en el mismo procedimiento.
Tenemos convenio con todas las entidades de medicina prepagada y pólizas de salud en Colombia. El detalle por procedimiento y plan tarifario — cobertura de usuario aplican términos y condiciones.
La polipectomía esofágica vía endoscópica es la resección de lesiones polipoides del esófago mediante el endoscopio, sin necesidad de cirugía convencional. Se realiza en el mismo acto de la endoscopia digestiva alta (EGD), utilizando diferentes técnicas según el tamaño y las características del pólipo: lazo de polipectomía con o sin inyección de solución en la submucosa, pinzas calientes, o coagulación con argón plasma.
Los pólipos esofágicos son lesiones poco frecuentes; los más comunes son los pólipos fibrosos del esófago cervical y las lesiones polipoides por papiloma, heterotopia gástrica o lesiones inflamatorias. Aunque la mayoría son benignos, todos los tejidos extirpados se envían al laboratorio de patología para su análisis histológico, lo que permite confirmar su naturaleza y descartar lesiones malignas o premalignas.
El procedimiento se realiza bajo sedación supervisada por un anestesiólogo. La extirpación endoscópica evita al paciente una cirugía, con sus riesgos y recuperación asociados, y permite obtener el diagnóstico histológico definitivo de la lesión en el mismo procedimiento.
Especialistas certificados con décadas de experiencia en endoscopia digestiva y terapéutica.
AYUNO: 8 horas sin sólidos; 4 horas sin líquidos.
ANTICOAGULANTES: Informar al médico con anticipación; pueden requerir suspensión según indicación médica.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO: La sedación impide conducir en las siguientes 12 horas.
Informar sobre alergias a medicamentos y todos los fármacos actuales.
Con el paciente bajo sedación, se realiza la endoscopia. Al localizar el pólipo, el gastroenterólogo aplica la técnica de resección adecuada: lazo de polipectomía con o sin inyección submucosa, o resección con pinzas. El tejido extirpado se recupera y se envía al laboratorio de patología. En casos con riesgo de sangrado, se aplica hemostasia preventiva (clip o coagulación).
"Los hallazgos endoscópicos se comentan al despertar. El informe endoscópico está disponible el mismo día. Los resultados histopatológicos del laboratorio de patología estarán listos en 6 a 14 días hábiles.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar los resultados de patología en el laboratorio de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control o seguimiento para su entrega e interpretación."
Consulte de urgencia si presenta:
No. El procedimiento se realiza bajo sedación y el paciente no siente nada durante la extirpación del pólipo. Al despertar puede haber leve molestia de garganta, transitoria y comparable a la de cualquier endoscopia. Excepcionalmente puede haber algo de molestia al tragar en las primeras horas, que mejora con dieta blanda y desaparece en pocas horas o al día siguiente.
Sí, siempre. Todo tejido extirpado durante una polipectomía debe ser analizado histopatológicamente en el laboratorio de patología. Aunque la mayoría de los pólipos esofágicos son benignos, la apariencia visual nunca es suficiente para descartar cambios displásicos o malignos con certeza. El análisis histológico es la única forma de confirmar la naturaleza del tejido y determinar si se requiere seguimiento adicional.
Si el informe histológico indica que los márgenes de resección están afectados o son positivos (tejido anormal en los bordes del pólipo extirpado), el gastroenterólogo puede recomendar una segunda endoscopia para extirpar el tejido residual o evaluar la zona con mayor detalle. Este escenario es más común en lesiones grandes o con características histológicas especiales. El médico le explicará las opciones disponibles al revisar el resultado.
Las complicaciones son poco frecuentes e incluyen sangrado en el sitio de resección (inmediato o diferido en las 48-72 horas siguientes), perforación esofágica (muy rara, menos del 1%) y estenosis cicatricial tardía en polipectomías extensas. El equipo médico toma medidas preventivas (hemostasia con clips, control con sedación) para minimizar estos riesgos. Antes del procedimiento recibirá el consentimiento informado con la explicación detallada de los riesgos.
En la mayoría de los casos, sí. Los pacientes que tienen oficios sedentarios o trabajo desde casa generalmente pueden retomar sus actividades al día siguiente. Se recomienda dieta blanda los primeros 1-2 días y evitar el ejercicio físico intenso y el esfuerzo durante 3 a 5 días. Si el pólipo era grande o requirió hemostasia preventiva, el médico puede indicar un período de reposo más prolongado.
«Me detectaron un pólipo en el esófago durante una endoscopia de rutina y el médico me lo quitó en el mismo momento. Al despertar me explicó que lo había extirpado completamente y que lo habían enviado a patología. El resultado fue benigno. Evité una cirugía con todo lo que eso implica. Agradezco mucho la rapidez y precisión del equipo.»