La extracción del balón intragástrico es el procedimiento endoscópico mediante el cual se retira el dispositivo del estómago, generalmente al cumplir el período de 6 a 12 meses para el que fue indicado. Este procedimiento es obligatorio al finalizar el tiempo de tratamiento: dejar el balón más del tiempo indicado aumenta el riesgo de deflación espontánea, migración hacia el intestino delgado y obstrucción intestinal, que son complicaciones graves que deben prevenirse.
La extracción se realiza bajo sedación consciente o anestesia general de forma ambulatoria: el endoscopio se introduce por la boca, se punciona o se aspira el contenido del balón con una aguja especial y se retira en fragmentos o completo según el tipo de dispositivo. El procedimiento es técnicamente más complejo que la inserción, pero en manos de un endoscopista con experiencia es seguro, dura entre 20 y 40 minutos y el paciente puede regresar a casa el mismo día.
La extracción marca el inicio de la etapa post-balón: el seguimiento nutricional y psicológico continúa siendo fundamental durante los 6 a 12 meses siguientes para consolidar los cambios de hábitos alcanzados y prevenir la recuperación del peso perdido.
La extracción del balón intragástrico es el procedimiento endoscópico mediante el cual se retira el dispositivo del estómago, generalmente al cumplir el período de 6 a 12 meses para el que fue indicado. Este procedimiento es obligatorio al finalizar el tiempo de tratamiento: dejar el balón más del tiempo indicado aumenta el riesgo de deflación espontánea, migración hacia el intestino delgado y obstrucción intestinal, que son complicaciones graves que deben prevenirse.
La extracción se realiza bajo sedación consciente o anestesia general de forma ambulatoria: el endoscopio se introduce por la boca, se punciona o se aspira el contenido del balón con una aguja especial y se retira en fragmentos o completo según el tipo de dispositivo. El procedimiento es técnicamente más complejo que la inserción, pero en manos de un endoscopista con experiencia es seguro, dura entre 20 y 40 minutos y el paciente puede regresar a casa el mismo día.
La extracción marca el inicio de la etapa post-balón: el seguimiento nutricional y psicológico continúa siendo fundamental durante los 6 a 12 meses siguientes para consolidar los cambios de hábitos alcanzados y prevenir la recuperación del peso perdido.
Especialistas certificados con décadas de experiencia en endoscopia digestiva y terapéutica.
AYUNO: 12 horas completas antes del procedimiento (sólidos y líquidos).
Dieta líquida exclusiva los 2 días previos para vaciar el estómago y facilitar la extracción.
Continuar con IBP hasta el día del procedimiento.
Suspender anticoagulantes según indicación médica.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO para el regreso a casa (sedación).
Informar al médico si notó cambios en la orina (color azulado indicaría deflación previa).
Con el paciente sedado, el endoscopio se introduce por la boca hasta alcanzar el estómago. Se localiza el balón y se procede a puncionarlo con una aguja especial para aspirar su contenido. Una vez deflado, el balón colapsado se toma con una pinza o asa endoscópica y se retira a través de la boca. El gastroenterólogo revisa el estado de la mucosa gástrica simultáneamente.
Al finalizar la extracción, el gastroenterólogo confirma la remoción completa del dispositivo. Recibirá informe del procedimiento. Se programará consulta de seguimiento dentro de los primeros 7 días para revisar el plan de mantenimiento con nutricionista y psicóloga y definir si se continúa, cambia o complementa el programa.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar sus resultados de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control o seguimiento para la entrega e interpretación de los mismos.
Consulte de urgencia si presenta después de la extracción:
Generalmente no. La mayoría de los pacientes refieren que la extracción es más tolerable que la inserción. Los primeros días de malestar gástrico que ocurrieron con la inserción no se repiten con la extracción. Se realiza bajo el mismo protocolo de sedación, el paciente no siente nada durante el procedimiento y la recuperación post-extracción suele ser más rápida y cómoda.
Es fundamental retirar el balón en el tiempo indicado. La mayoría de los balones están diseñados para permanecer entre 6 y 12 meses. Después de ese tiempo, el material de silicona puede deteriorarse, lo que aumenta el riesgo de deflación espontánea, migración del balón hacia el intestino delgado y obstrucción intestinal, que es una emergencia quirúrgica. Por eso, la extracción planificada es un paso obligatorio del programa.
Sí existe ese riesgo, especialmente si durante los meses del balón no se consolidaron los cambios de hábitos. Por eso el programa incluye seguimiento nutricional y psicológico intensivo también después de la extracción, durante al menos 6 a 12 meses adicionales. Los pacientes que continúan el acompañamiento multidisciplinario post-extracción tienen una tasa significativamente menor de recuperación del peso perdido.
En algunos casos seleccionados puede considerarse un segundo balón o la transición a otro procedimiento (como la gastroplastia endoscópica) para continuar el proceso de pérdida de peso. Esto se evalúa en conjunto con el equipo médico, nutricional y psicológico en la consulta post-extracción. La decisión depende del progreso alcanzado, el perfil del paciente y los objetivos terapéuticos pendientes.
No de forma inmediata. Se recomienda dieta líquida el día de la extracción y dieta blanda progresiva los días siguientes para dar tiempo al estómago a readaptarse. A partir de la primera semana post-extracción, puede retomar gradualmente una alimentación normal, siempre guiada por el plan que la nutricionista establecerá en la consulta de seguimiento post-procedimiento.
Cuando llegó el momento de retirar el balón tenía algo de miedo, pero fue mucho más fácil que colocarlo. Desperté y ya estaba listo. Lo mejor fue que en esa misma visita el médico me revisó el estómago y me dijo cómo seguía todo. Llevamos 6 meses post-retiro y con el apoyo del equipo he mantenido los 11 kilos que bajé. El proceso funciona si uno se compromete con el seguimiento.