La elastografía hepática es un método diagnóstico no invasivo que mide la rigidez (stiffness) del tejido hepático utilizando ondas mecánicas o ultrasonido, sin necesidad de puncionar el hígado. El principio se basa en que el hígado normal es blando y elástico, mientras que el hígado con fibrosis (cicatrización progresiva del tejido) se vuelve progresivamente más rígido. El resultado se expresa en kiloPascales (kPa) y permite clasificar el grado de fibrosis en una escala del F0 (sin fibrosis) al F4 (cirrosis).
La técnica más utilizada es la elastografía de transición controlada por vibración (VCTE) mediante el equipo FibroScan®, que en solo 10 a 15 minutos y de forma completamente indolora proporciona información equivalente a la biopsia hepática en la mayoría de los contextos clínicos. Además de la fibrosis, el equipo puede medir el parámetro CAP (Controlled Attenuation Parameter) que cuantifica el contenido de grasa en el hígado (esteatosis), siendo especialmente valioso en pacientes con hígado graso no alcohólico (NAFLD/NASH).
Las guías de la EASL (Asociación Europea para el Estudio del Hígado) recomiendan la elastografía como primera línea en la evaluación no invasiva de la fibrosis hepática. Este procedimiento ha transformado el manejo de enfermedades hepáticas crónicas como la hepatitis B y C, el hígado graso, la cirrosis y la hepatitis autoinmune, al permitir detectar y estadificar la fibrosis de forma rápida, segura y reproducible.
Tenemos convenio con todas las entidades de medicina prepagada y pólizas de salud en Colombia. El detalle por procedimiento y plan tarifario — cobertura de usuario aplican términos y condiciones.
La elastografía hepática es un método diagnóstico no invasivo que mide la rigidez (stiffness) del tejido hepático utilizando ondas mecánicas o ultrasonido, sin necesidad de puncionar el hígado. El principio se basa en que el hígado normal es blando y elástico, mientras que el hígado con fibrosis (cicatrización progresiva del tejido) se vuelve progresivamente más rígido. El resultado se expresa en kiloPascales (kPa) y permite clasificar el grado de fibrosis en una escala del F0 (sin fibrosis) al F4 (cirrosis).
La técnica más utilizada es la elastografía de transición controlada por vibración (VCTE) mediante el equipo FibroScan®, que en solo 10 a 15 minutos y de forma completamente indolora proporciona información equivalente a la biopsia hepática en la mayoría de los contextos clínicos. Además de la fibrosis, el equipo puede medir el parámetro CAP (Controlled Attenuation Parameter) que cuantifica el contenido de grasa en el hígado (esteatosis), siendo especialmente valioso en pacientes con hígado graso no alcohólico (NAFLD/NASH).
Las guías de la EASL (Asociación Europea para el Estudio del Hígado) recomiendan la elastografía como primera línea en la evaluación no invasiva de la fibrosis hepática. Este procedimiento ha transformado el manejo de enfermedades hepáticas crónicas como la hepatitis B y C, el hígado graso, la cirrosis y la hepatitis autoinmune, al permitir detectar y estadificar la fibrosis de forma rápida, segura y reproducible.
Especialistas certificados con décadas de experiencia en endoscopia digestiva y terapéutica.
8 horas antes del procedimiento (mínimo en ayunas completas de 4 horas para mayor precisión).
No realizar ejercicio físico intenso el día previo (puede afectar la medición de rigidez).
En pacientes con sobrepeso o ascitis (líquido en el abdomen), informe al médico: puede requerir sonda o equipo especial.
Llevar informes de elastografías previas si las tiene, para comparación.
No se requiere sedación ni preparación especial adicional.
El paciente se acuesta en decúbito supino con el brazo derecho levantado. El operador aplica el transductor del FibroScan® sobre la piel del hipocondrio derecho (zona hepática) con gel conductor. El equipo envía ondas mecánicas suaves que el paciente siente como pequeñas vibraciones. Se realizan 10 mediciones válidas consecutivas; el resultado se expresa en kPa para la rigidez (fibrosis) y en dB/m para la esteatosis. Duración: 10 a 15 minutos.
No hay restricciones post-procedimiento. El paciente puede retomar todas sus actividades normales de forma inmediata. El resultado estará disponible para su revisión con el gastroenterólogo/hepatólogo el mismo día o en la consulta de seguimiento programada.
El resultado de la elastografía (kPa y parámetro CAP) es inmediato. El informe del procedimiento estará disponible el mismo día. El gastroenterólogo interpretará el resultado en el contexto clínico del paciente (enfermedades concomitantes, tratamientos, laboratorios) en la consulta de seguimiento.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar sus resultados de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control o seguimiento para la entrega e interpretación de los mismos.
La elastografía es un procedimiento sin riesgos conocidos; no existen señales de alarma post-procedimiento. Sin embargo, si en días posteriores nota dolor en el costado derecho, hinchazón abdominal, ictericia (color amarillo en piel o conjuntivas) o fiebre, consulte con su médico por sus condiciones hepáticas de base.
En la mayoría de los casos clínicos, sí. Las guías EASL 2021 recomiendan la elastografía como primera línea para evaluar fibrosis hepática, reservando la biopsia para casos donde los resultados son dudosos, hay discordancia con los laboratorios o se requiere información histológica adicional. Para el seguimiento rutinario de enfermedades hepáticas crónicas y la toma de decisiones terapéuticas, la elastografía es suficiente en la mayoría de los pacientes.
La elastografía mide la rigidez hepática en kiloPascales (kPa). Un hígado sano, sin fibrosis, tiene una rigidez de 2 a 6 kPa. A medida que avanza la fibrosis, el valor aumenta: entre 7 y 9 kPa sugiere fibrosis significativa (F2-F3); valores superiores a 9.5-12 kPa indican fibrosis avanzada o cirrosis (F3-F4). El médico interpretará su resultado según su diagnóstico específico y el contexto clínico, ya que los valores de corte varían según la enfermedad hepática de base.
El resultado de la elastografía es disponible inmediatamente después del procedimiento. La frecuencia de seguimiento depende de la enfermedad y el estadio de fibrosis: pacientes con fibrosis leve pueden ser evaluados cada 1-2 años; aquellos con fibrosis avanzada o en tratamiento activo suelen hacerlo cada 6 meses. El gastroenterólogo/hepatólogo definirá el intervalo más adecuado según su situación clínica.
Sí, aunque en pacientes con IMC muy elevado (mayor de 35-40 kg/m²) el procedimiento puede ser técnicamente más difícil y requerir el uso de una sonda especial para obesidad (XL probe). En estos casos, el técnico y el médico evaluarán la calidad de las mediciones y decidirán si los resultados son confiables o si se requiere otro método diagnóstico complementario.
La elastografía con FibroScan® es segura durante el embarazo; es un método no invasivo que utiliza ondas mecánicas de baja energía, sin radiación. Respecto a los marcapasos u otros dispositivos cardíacos implantados: aunque el FibroScan® no emite campos magnéticos, es importante informar al médico y al técnico, quienes evaluarán la compatibilidad según el tipo de dispositivo. En general, es segura, pero la evaluación individual es necesaria.
Tenía hígado graso y el hepatólogo me mandó la elastografía. Pensé que iba a ser algo complicado pero en 15 minutos ya tenía el resultado. El médico me explicó que mi fibrosis era leve (F1) y que con los cambios de alimentación y el tratamiento que me indicaron podíamos revertirla. Tener ese número concreto me motivó muchísimo a seguir el plan. Lo repito cada 6 meses y ya mejoré.