El control endoscópico de la hemorragia de intestino delgado es el tratamiento de elección para la hemorragia digestiva de intestino medio cuando se ha identificado el punto de sangrado. Dado que el intestino delgado no es accesible con gastroscopia ni colonoscopia convencional, su exploración y tratamiento requieren técnicas especializadas: la enteroscopia de doble o simple balón, la enteroscopia en espiral o, en algunos casos, la endoscopia con cápsula como guía previa.
Las causas más frecuentes de hemorragia en intestino delgado que requieren hemostasia endoscópica son: las angiodisplasias (malformaciones vasculares de la mucosa), los tumores del intestino delgado (GIST, adenocarcinoma, carcinoide), las úlceras de intestino delgado (por AINEs, enfermedad de Crohn, isquemia), y las lesiones de Dieulafoy del intestino delgado. Las técnicas hemostáticas incluyen la inyección de adrenalina, la coagulación con plasma de argón (APC), la aplicación de clips metálicos y el uso de dispositivos hemostáticos de tercera generación (Ovesco, Hemoclip, polvo hemostático).
La enteroscopia permite alcanzar la mayor parte del intestino delgado desde la vía oral (enteroscopia anterógrada) o desde la vía cólica (enteroscopia retrógrada), lo que amplía significativamente el alcance del tratamiento endoscópico.
Tenemos convenio con todas las entidades de medicina prepagada y pólizas de salud en Colombia. El detalle por procedimiento y plan tarifario — cobertura de usuario aplican términos y condiciones.
El control endoscópico de la hemorragia de intestino delgado es el tratamiento de elección para la hemorragia digestiva de intestino medio cuando se ha identificado el punto de sangrado. Dado que el intestino delgado no es accesible con gastroscopia ni colonoscopia convencional, su exploración y tratamiento requieren técnicas especializadas: la enteroscopia de doble o simple balón, la enteroscopia en espiral o, en algunos casos, la endoscopia con cápsula como guía previa.
Las causas más frecuentes de hemorragia en intestino delgado que requieren hemostasia endoscópica son: las angiodisplasias (malformaciones vasculares de la mucosa), los tumores del intestino delgado (GIST, adenocarcinoma, carcinoide), las úlceras de intestino delgado (por AINEs, enfermedad de Crohn, isquemia), y las lesiones de Dieulafoy del intestino delgado. Las técnicas hemostáticas incluyen la inyección de adrenalina, la coagulación con plasma de argón (APC), la aplicación de clips metálicos y el uso de dispositivos hemostáticos de tercera generación (Ovesco, Hemoclip, polvo hemostático).
La enteroscopia permite alcanzar la mayor parte del intestino delgado desde la vía oral (enteroscopia anterógrada) o desde la vía cólica (enteroscopia retrógrada), lo que amplía significativamente el alcance del tratamiento endoscópico.
AYUNO: 8 horas sin sólidos; 4 horas sin líquidos.
ANTICOAGULANTES: Informe todos sus medicamentos; pueden requerir ajuste.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO: Sedación impide conducir 12 horas post-procedimiento.
Informar alergias a medicamentos o anestésicos.
Si el procedimiento es urgente, el médico indicará las instrucciones específicas de preparación.
En procedimientos programados, puede requerirse preparación intestinal adicional.
Con el paciente sedado, el enteroscopio —equipado con un balón de soporte en el sobretubo— avanza progresivamente por el intestino delgado con movimientos de empuje y repliegue. Al identificar el punto de sangrado, el gastroenterólogo aplica la técnica hemostática más apropiada (clips, coagulación con APC, inyección, dispositivo OVESCO). Se documenta la lesión y se confirma la hemostasia antes de retirar el instrumento.
El médico informa los hallazgos y la hemostasia realizada al finalizar. Informe disponible el mismo día.
⚠️ El paciente es responsable de reclamar los resultados de patología en el laboratorio de patología en el tiempo indicado, y de solicitar la consulta de control para su entrega e interpretación.
Consulte de urgencia si presenta:
El intestino delgado mide entre 6 y 7 metros y tiene una forma muy tortuosa con múltiples asas. Los endoscopios convencionales solo alcanzan el duodeno (desde arriba) o los últimos centímetros del íleon terminal (desde abajo). La enteroscopia de balón permite avanzar progresivamente por todo el intestino delgado usando un sobretubo con balón que ancla el tejido y evita el plegamiento.
No. La cápsula endoscópica es una pastilla con cámara que el paciente traga y que toma fotos mientras avanza; es solo diagnóstica y no permite tratamiento. La enteroscopia es una técnica activa con un endoscopio flexible que permite tanto visualizar como tratar las lesiones encontradas.
Entre 60 y 120 minutos, dependiendo de cuánto intestino se necesite explorar y del tratamiento realizado. Es uno de los procedimientos endoscópicos más prolongados, y requiere anestesia o sedación profunda para la comodidad del paciente.
Sí, es posible especialmente en casos de angiodisplasias múltiples o cuando la causa del sangrado (coagulopatía, anticoagulación, tumor) no puede resolverse completamente en un solo procedimiento. El seguimiento endoscópico y el control de los factores de riesgo son fundamentales para reducir la recurrencia.
Sí. Si las lesiones son múltiples o si el sangrado recurre, puede realizarse una nueva enteroscopia. También puede combinarse la vía oral (anterógrada) con la vía cólica (retrógrada) para cubrir la totalidad del intestino delgado en sesiones distintas.
«Estuve meses con anemia sin que nadie encontrara de dónde sangraba. La cápsula endoscópica encontró unas malformaciones vasculares en el intestino delgado. Con la enteroscopia las trataron con plasma de argón. La hemoglobina se normalizó y no volví a necesitar transfusiones.»