La ablación de lesiones de la vía biliar es la destrucción de tejido anormal (neoplásico, adenomatoso o inflamatorio) de la mucosa biliar mediante la aplicación de energía desde el interior de la vía biliar, a través del coledocoscopio o de sondas de ablación específicas introducidas durante la CPRE.
Las modalidades disponibles incluyen: la ablación por radiofrecuencia intraluminal (RFA biliar) mediante la sonda EndoHPB o similar, que aplica calor de alta frecuencia directamente en la estenosis neoplásica para reducir el tumor y mejorar la permeabilidad del stent; la ablación electrohidráulica focal; y la terapia fotodinámica (PDT) descrita anteriormente.
La RFA biliar intraluminal se ha convertido en una opción terapéutica adjunta en el manejo paliativo del colangiocarcinoma y las estenosis malignas de la vía biliar, combinada con la colocación de stent metálico. Estudios recientes muestran que la RFA biliar puede prolongar la permeabilidad del stent metálico y mejorar la supervivencia en pacientes seleccionados con colangiocarcinoma irresecable.
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La ablación de lesiones de la vía biliar es la destrucción de tejido anormal (neoplásico, adenomatoso o inflamatorio) de la mucosa biliar mediante la aplicación de energía desde el interior de la vía biliar, a través del coledocoscopio o de sondas de ablación específicas introducidas durante la CPRE.
Las modalidades disponibles incluyen: la ablación por radiofrecuencia intraluminal (RFA biliar) mediante la sonda EndoHPB o similar, que aplica calor de alta frecuencia directamente en la estenosis neoplásica para reducir el tumor y mejorar la permeabilidad del stent; la ablación electrohidráulica focal; y la terapia fotodinámica (PDT) descrita anteriormente.
La RFA biliar intraluminal se ha convertido en una opción terapéutica adjunta en el manejo paliativo del colangiocarcinoma y las estenosis malignas de la vía biliar, combinada con la colocación de stent metálico. Estudios recientes muestran que la RFA biliar puede prolongar la permeabilidad del stent metálico y mejorar la supervivencia en pacientes seleccionados con colangiocarcinoma irresecable.
AYUNO: al menos 8 horas sin sólidos y 4 horas sin líquidos.
ANTICOAGULANTES / ANTIAGREGANTES: informe todos sus medicamentos con anticipación; pueden requerir suspensión de 5-7 días previos.
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO: no podrá conducir ni tomar decisiones durante 12 horas post-procedimiento.
Traer analítica reciente: hemograma, coagulación, función hepática y renal.
Traer estudios previos: ecografía abdominal, TAC o colangioresonancia.
Informar alergias, especialmente al contraste yodado.
Bajo sedación, se realiza la CPRE y se accede a la estenosis biliar. La sonda de RFA (EndoHPB) se avanza sobre una guía hasta posicionarse en la estenosis. Se aplica la energía de radiofrecuencia durante el tiempo indicado (generalmente 90-120 segundos), produciendo necrosis coagulativa del tejido neoplásico. Se retira la sonda y se coloca un stent biliar metálico sobre la zona ablacionada. Se verifica el drenaje biliar.
Informe disponible el mismo día. Control ambulatorio según plan oncológico.
⚠️ El paciente es responsable de solicitar la consulta de control para la interpretación de los resultados y el seguimiento.
Consulte de urgencia si en las 24-72 horas posteriores presenta:
No. La RFA biliar es un tratamiento paliativo, no curativo. Su objetivo es destruir parte del tejido neoplásico que produce la obstrucción biliar para mejorar el drenaje y prolongar la permeabilidad del stent. Puede mejorar la calidad de vida y posiblemente la supervivencia, pero no elimina el tumor. El tratamiento oncológico sistémico (quimioterapia, inmunoterapia) sigue siendo el componente principal del manejo.
Ambas son ablativas y paliativas. La RFA usa energía de radiofrecuencia (calor) aplicada directamente en la estenosis. La PDT usa un fotosensibilizador sistémico activado por luz láser intraluminal. La RFA es técnicamente más sencilla (no requiere premedicación ni fotosensibilizador), puede realizarse en el mismo acto de la CPRE estándar, y no produce fotosensibilidad cutánea. La elección entre ambas depende de la disponibilidad y las características del caso.
Sí. La RFA biliar se usa en el contexto del tratamiento multimodal del colangiocarcinoma, generalmente combinada con stenting biliar y quimioterapia sistémica. La secuencia y combinación de tratamientos la decide el comité oncológico multidisciplinario. La sinergia entre la RFA local y la quimioterapia sistémica es un área de investigación activa.
Generalmente 1-2 sesiones por zona de estenosis, repetibles cada 3-4 meses si la permeabilidad biliar se deteriora. No existe un número máximo definido; la decisión de repetir depende de la respuesta clínica, la evolución de la enfermedad y el estado general del paciente.
La perforación de la vía biliar por RFA es una complicación rara (<2%). El riesgo es mayor si se aplica demasiada energía o si la pared biliar es muy delgada por la infiltración tumoral. La técnica estándar tiene parámetros de seguridad definidos que minimizan este riesgo.
«Tenía un colangiocarcinoma y me ofrecieron la ablación por radiofrecuencia dentro de la vía biliar. Combinada con el stent y la quimioterapia, llevó 8 meses manteniendo la ictericia controlada. El gastroenterólogo y el oncólogo trabajaron muy coordinados durante todo el proceso.»