La ligadura con banda elástica de hemorroides es el procedimiento no quirúrgico más efectivo para el tratamiento de las hemorroides internas de grado I, II y III. Consiste en aplicar una banda elástica pequeña en la base de cada hemorroide interna mediante un ligador especial introducido a través del anoscopio o el colonoscopio, estrangulando el flujo sanguíneo de la hemorroide hasta que se necrosa y cae en un plazo de 5-10 días.
Las hemorroides internas son dilataciones de los plexos venosos hemorroidales internos, localizados por encima de la línea dentada del canal anal, en una zona donde la mucosa no tiene terminaciones nerviosas del dolor, lo que permite realizar el procedimiento de forma prácticamente indolora, generalmente sin sedación profunda o con mínima preparación. El procedimiento puede realizarse en el mismo acto de una sigmoidoscopia o una anoscopia diagnóstica.
Las tasas de éxito de la ligadura son del 75-90% a largo plazo para hemorroides de grado I-III. Para hemorroides de grado IV (prolapsadas irreductibles) o hemorroides externas, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico (hemorroidectomía). La ligadura puede repetirse en sesiones sucesivas para tratar múltiples hemorroides o en caso de recurrencia.
La ligadura con banda elástica de hemorroides es el procedimiento no quirúrgico más efectivo para el tratamiento de las hemorroides internas de grado I, II y III. Consiste en aplicar una banda elástica pequeña en la base de cada hemorroide interna mediante un ligador especial introducido a través del anoscopio o el colonoscopio, estrangulando el flujo sanguíneo de la hemorroide hasta que se necrosa y cae en un plazo de 5-10 días.
Las hemorroides internas son dilataciones de los plexos venosos hemorroidales internos, localizados por encima de la línea dentada del canal anal, en una zona donde la mucosa no tiene terminaciones nerviosas del dolor, lo que permite realizar el procedimiento de forma prácticamente indolora, generalmente sin sedación profunda o con mínima preparación. El procedimiento puede realizarse en el mismo acto de una sigmoidoscopia o una anoscopia diagnóstica.
Las tasas de éxito de la ligadura son del 75-90% a largo plazo para hemorroides de grado I-III. Para hemorroides de grado IV (prolapsadas irreductibles) o hemorroides externas, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico (hemorroidectomía). La ligadura puede repetirse en sesiones sucesivas para tratar múltiples hemorroides o en caso de recurrencia.
Enema de limpieza rectal (Flota/Fleet) la mañana del procedimiento.
No es necesaria preparación laxante completa.
ACOMPAÑANTE RECOMENDADO si se realiza bajo sedación.
Informar medicamentos anticoagulantes.
Con el paciente en posición de decúbito lateral izquierdo, se introduce el anoscopio o el colonoscopio. El gastroenterólogo identifica cada hemorroide interna y aplica la banda elástica en su base con el ligador. Se tratan 1-3 hemorroides por sesión para minimizar el dolor post-procedimiento. El tejido estrangulado se necrosa y cae en 5-10 días.
Los resultados se comentan al finalizar. Informe disponible el mismo día. Control de seguimiento en 4-6 semanas.
⚠️ El paciente es responsable de solicitar la consulta de control o seguimiento para la entrega e interpretación de los resultados.
Consulte de urgencia si presenta:
La tasa de recurrencia a largo plazo de las hemorroides tras la ligadura es del 20-30% a 5-10 años. Las recurrencias pueden tratarse con nuevas sesiones de ligadura. Los factores que favorecen la recurrencia incluyen el estreñimiento crónico, el esfuerzo defecatorio excesivo, la dieta pobre en fibra y el embarazo. La adopción de hábitos dietéticos y defecatorios saludables reduce el riesgo de recurrencia.
La ligadura tiene menor eficacia que la cirugía (hemorroidectomía) para hemorroides de grado III-IV, pero tiene muchas menos complicaciones, prácticamente ningún tiempo de incapacidad laboral y se realiza ambulatoriamente. Para hemorroides de grado I-II, la ligadura es el tratamiento de elección. La cirugía se reserva para hemorroides de grado IV, hemorroides externas sintomáticas o fracasos de la ligadura repetida.
Las hemorroides internas se localizan sobre la línea dentada, en la zona de mucosa colorrectal que carece de inervación para el dolor. Por esto, la ligadura correctamente realizada sobre las hemorroides internas es prácticamente indolora durante el procedimiento. Puede haber una sensación de presión o de querer defecar las primeras 48 horas por el edema local, que se controla con analgésicos suaves.
Generalmente se tratan 1-3 hemorroides por sesión para minimizar el dolor post-procedimiento. Si se tratan más de 3, el riesgo de dolor significativo e incluso de fiebre aumenta. En hemorroides múltiples, se planifican sesiones sucesivas espaciadas 4-6 semanas para tratar todas las hemorroides de forma progresiva.
Las hemorroides internas están sobre la línea dentada, recubiertas de mucosa, son indoloras y se tratan con ligadura. Las hemorroides externas están por debajo de la línea dentada, recubiertas de piel, tienen inervación sensorial de dolor y NO se pueden ligar (sería doloroso). Las hemorroides externas se tratan quirúrgicamente si son sintomáticas. Muchos pacientes tienen componente mixto (interno y externo).
«Llevaba años con hemorroides que me producían sangrado y molestias. El gastroenterólogo me ligó las tres hemorroides internas en dos sesiones. Sin cirugía, sin hospitalización. Volví a trabajar al día siguiente. A los dos años estoy bien, sin recurrencias, siguiendo la dieta que me recomendaron.»