La obliteración de várices gástricas con cianoacrilato (también llamada «glue injection» o terapia con pegamento tisular) es la técnica endoscópica de referencia para el tratamiento de las várices gástricas del fundus (tipo GOV2 e IGV1 según la clasificación de Sarin), que son técnicamente difíciles de tratar con ligadura. El cianoacrilato es un adhesivo acrílico que al contacto con la sangre polimeriza instantáneamente, ocluye la variz desde el interior y produce su obliteración.
La técnica requiere mezclar el cianoacrilato (N-butil-2-cianoacrilato) con lipiodol (aceite yodado) en proporciones precisas para ajustar el tiempo de polimerización, y la inyección se realiza con rapidez dentro de la variz con una aguja de escleroterapia. El número de inyecciones depende del tamaño de la variz. El lipiodol permite la verificación fluoroscópica de la distribución del adhesivo.
El consenso Baveno VII (2022) posiciona el cianoacrilato como la técnica de primera línea para el control del sangrado variceal gástrico activo y para la prevención secundaria del resangrado. Tiene tasas de obliteración variceal del 85-95% y tasas de resangrado del 15-30% a largo plazo.
Tenemos convenio con todas las entidades de medicina prepagada y pólizas de salud en Colombia. El detalle por procedimiento y plan tarifario — cobertura de usuario aplican términos y condiciones.
La obliteración de várices gástricas con cianoacrilato (también llamada «glue injection» o terapia con pegamento tisular) es la técnica endoscópica de referencia para el tratamiento de las várices gástricas del fundus (tipo GOV2 e IGV1 según la clasificación de Sarin), que son técnicamente difíciles de tratar con ligadura. El cianoacrilato es un adhesivo acrílico que al contacto con la sangre polimeriza instantáneamente, ocluye la variz desde el interior y produce su obliteración.
La técnica requiere mezclar el cianoacrilato (N-butil-2-cianoacrilato) con lipiodol (aceite yodado) en proporciones precisas para ajustar el tiempo de polimerización, y la inyección se realiza con rapidez dentro de la variz con una aguja de escleroterapia. El número de inyecciones depende del tamaño de la variz. El lipiodol permite la verificación fluoroscópica de la distribución del adhesivo.
El consenso Baveno VII (2022) posiciona el cianoacrilato como la técnica de primera línea para el control del sangrado variceal gástrico activo y para la prevención secundaria del resangrado. Tiene tasas de obliteración variceal del 85-95% y tasas de resangrado del 15-30% a largo plazo.
AYUNO: 8 horas sin sólidos; 4 horas sin líquidos.
NO suspender betabloqueantes sin indicación médica explícita.
Traer resultados de laboratorio recientes (hemograma, coagulación, función hepática).
ACOMPAÑANTE OBLIGATORIO.
Bajo sedación, el gastroenterólogo introduce el endoscopio hasta el fundus gástrico, donde localiza las várices. Con una aguja retráctil de inyección y la mezcla cianoacrilato/lipiodol preparada, inyecta el adhesivo rápidamente dentro de cada variz. El adhesivo polimeriza al contacto con la sangre y ocluye la variz. Se verifica la firmeza de la variz (debe sentirse dura al tacto con el endoscopio) como confirmación de la obliteración.
Los hallazgos se comentan al finalizar. Informe disponible el mismo día.
⚠️ El paciente es responsable de solicitar la consulta de control o seguimiento para la entrega e interpretación de los resultados.
Consulte INMEDIATAMENTE si presenta vómito con sangre (hematemesis), heces negras, mareo o hipotensión.
El cianoacrilato polimerizado queda dentro de la variz obliterada. Con el tiempo (1-4 meses), el tejido circundante necrosa y el material endurecido se expulsa al lumen gástrico como un «molde» de la variz, que el paciente puede ver en las heces como un pequeño objeto duro (a veces de color oscuro). Esto es completamente normal y esperado.
La embolia sistémica por cianoacrilato es una complicación rara pero seria. Puede ocurrir si el adhesivo pasa a la circulación sistémica por comunicaciones porto-sistémicas y alcanza el pulmón (embolia pulmonar) o el cerebro. El riesgo se minimiza con una técnica precisa, la mezcla correcta con lipiodol y la cantidad apropiada por inyección. El médico evalúa el riesgo individualizado antes del procedimiento.
Generalmente 1-3 sesiones, separadas por 4-8 semanas, son suficientes para lograr la obliteración completa. La endoscopia de control verifica la obliteración y determina si se necesita tratamiento complementario.
Sí. La recurrencia variceal es posible si la causa subyacente (hipertensión portal) no se controla. El riesgo de resangrado en los primeros 2 años es del 15-30%. El seguimiento regular con endoscopia, el uso de betabloqueantes y el tratamiento de la hepatopatía de base son fundamentales para reducir este riesgo.
Sí, el cianoacrilato puede usarse también para várices duodenales, de intestino delgado o del recto, que son menos frecuentes pero potencialmente sangrantes. La técnica y los principios son similares. Para cada localización, el gastroenterólogo evaluará la accesibilidad técnica y el riesgo-beneficio del procedimiento.
«Tuve un sangrado masivo por una variz del fundus gástrico. El equipo me aplicó el cianoacrilato esa misma noche y controló el sangrado. Después hice dos sesiones de tratamiento electivo para obliterar las várices restantes. Las endoscopias de control mostraron erradicación completa. Sigo en seguimiento con el hepatólogo y me siento bien.»