Resección de Pólipos (Esofágicos, Gástricos y Colónicos)

  • El diagnóstico correcto y la terapéutica de los pólipos gástricos se fundamentan actualmente en la polipectomía endoscópica. Su resección permite, no sólo su estudio histológico sino la extirpación de una lesión que puede ser preneoplásica. Aunque técnicamente es similar a la de colon, presenta características particulares. La pared gástrica está muy vascularizada, la tolerancia prolongada al endoscopio es menor que en colon y la motilidad tiende a “llevarse” al pólipo distalmente, alejándolo tras su resección. Todo ello contribuye mayor riesgo de hemorragia y de pérdida del pólipo resecado secado.
  • La resección endoscópica de los pólipos del colon ha permitido, no solamente un mejor conocimiento de su potencial maligno sino la reducción de la incidencia de cáncer. Técnicamente, y tras la correcta valoración de la situación, tamaño y dificultad de extirpación, se abraza la base del pólipo con un asa de diatermia y se cierra mientras se hace pasar una corriente hasta su completa sección. Posteriormente es mandatorio recuperar el pólipo para su estudio histológico. La pérdida del pólipo, así como la hemorragia y la perforación constituyen las complicaciones más frecuentes.

PREPARACIÓN

Polipectomía de las Vías digestivas Altas (Esófago, estómago y duodeno)

Polipectomía de las Vías digestivas Bajas (Colon, sigmoides y recto)

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